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Dolor miofascial: la causa oculta del dolor crónico que casi nadie trata

El síndrome de dolor miofascial afecta al 85% de las personas con dolor crónico. Pero raramente se diagnostica y aún menos se trata de forma correcta.

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Rafael llevaba dos años con un dolor en el hombro que nadie podía explicar.

La resonancia no mostraba nada significativo. El análisis de sangre, normal. Los médicos le decían que era tensión, estrés, que debía relajarse más.

Cuando le evalué, encontré el problema en menos de dos minutos.

Un punto gatillo activo en el trapecio superior. Presioné suavemente sobre él. Rafael dio un respingo: "Eso es exactamente el dolor que siento."

Síndrome de dolor miofascial. No misterioso. Solo no buscado.

¿Qué es el síndrome de dolor miofascial?

El síndrome de dolor miofascial (SDM) es un trastorno de dolor musculoesquelético caracterizado por la presencia de puntos gatillo miofasciales (trigger points): nódulos de contracción localizada dentro de una banda tensa del músculo o la fascia que, al ser comprimidos, producen dolor local y dolor referido a distancia.

Las Dras. Janet Travell y David Simons describieron en detalle estos puntos en los años 80, mapeando los patrones de dolor referido de cada músculo. Un punto gatillo en el trapecio puede enviar dolor al cuello, al cráneo o al hombro. Un punto en el psoas, a la zona lumbar baja.

Por qué el dolor miofascial está infradiagnosticado

El SDM no aparece en radiografías ni en resonancias magnéticas. No hay marcadores de inflamación en sangre. No hay una prueba de laboratorio que lo confirme.

El diagnóstico es clínico: hay que buscar los puntos gatillo con las manos. Y para eso hay que saber dónde buscarlos.

Se estima que el SDM está presente en el 85% de las personas con dolor crónico y que es la causa principal o contribuyente en la mayoría de casos de cervicalgia, lumbalgia, cefalea tensional y dolor de hombro.

Puntos gatillo: cómo se forman y por qué duelen

Un punto gatillo se forma cuando una zona del músculo o la fascia queda en estado de contracción sostenida sin poder relajarse. Esto puede ocurrir por:

  • Sobrecarga muscular aguda (un esfuerzo brusco)
  • Microtraumatismos repetidos (posturas mantenidas, trabajo repetitivo)
  • Estrés crónico (que mantiene el tono muscular elevado de forma sostenida)
  • Lesiones previas que generan tejido cicatricial en la fascia

En esa zona de contracción sostenida, el flujo sanguíneo se reduce, el pH local baja, se acumulan sustancias algogénicas (que activan los nociceptores) y el punto se vuelve autoperpetuante.

El dolor referido: por qué duele donde no está el problema

La característica más clínica del SDM es el dolor referido: el punto gatillo duele en un lugar, pero envía dolor a otro.

Esto explica muchos casos de "dolor sin causa aparente": la resonancia muestra la zona donde duele, pero el origen del problema está en otra parte de la cadena miofascial.

  • Cefalea tensional → frecuentemente originada en el trapecio o los suboccipitales
  • Dolor de hombro → puede venir del infraespinoso, el supraespinoso o el serrato anterior
  • Dolor de rodilla → puede originarse en el tensor de la fascia lata, el recto femoral o el vasto lateral
  • Dolor lumbar bajo → frecuentemente tiene componente del cuadrado lumbar o el glúteo medio

Cómo tratar el dolor miofascial

El tratamiento del SDM requiere actuar directamente sobre los puntos gatillo y sobre la fascia que los mantiene activos:

  • Presión directa sostenida: 60-90 segundos de presión moderada sobre el punto gatillo hasta que el nódulo se ablande y el dolor referido se reduzca
  • Liberación miofascial de la cadena: los puntos gatillo raramente están solos — libera toda la banda fascial donde se encuentran
  • Elongación lenta post-liberación: después de liberar el punto, un estiramiento suave y progresivo del músculo consolida la liberación
  • Corrección de la causa: si el punto se forma por una postura mantenida o un desequilibrio muscular, sin corregirlo el punto volverá

Rafael tardó tres sesiones en quedar sin dolor de hombro. El punto gatillo estaba ahí desde dos años antes. Solo había que saber encontrarlo.

Si tienes dolor crónico que las pruebas de imagen no explican, es posible que el síndrome de dolor miofascial esté en el origen. El Método Bemotion incluye protocolos de liberación de puntos gatillo para las zonas más frecuentemente afectadas. Descubre el Método Bemotion de liberación miofascial →

Un fuerte abrazo,
David Elcorobarrutia
Especialista en Movimiento Funcional y Fundador de Bemotion